jueves, 22 de octubre de 2015

¿Uno menos?

Algunas veces o somos muy pendejos con alguien porque simplemente nos nace —sin ningún tipo de intención escondida— o somos bien mierdas con quienes de alguna forma quieren ser lo mejor para nosotros. Antes que nada, quiero disculparme por mi grosera forma de hablar, pero quizá estoy muy irritado por lo tan malvados y egoístas que pueden ser algunos. 

Quiero pensar que es algo que sólo a mí me pasa, que probablemente hay algo en mí que está mal y hace que todos actúen de mala forma conmigo. De otra forma no vería razón o motivo para que me hicieran algún tipo de desprecio, mala jugada o simplemente me destruyan, acribillándome con sus palabras. 

Es muy típico en mí dar siempre demás, dando ilimitadamente a quien quizá y no merece nada. Todo porque así me nazca o porque sin darme cuenta simplemente lo haga, llegando incluso al punto en el que muchas personas se quieran o puedan aprovechar de ello —siendo lo más patético de la situación—. Algunos creen que pueden tenerme por siempre ahí por ser como soy. Podría ser que se acostumbran a verme siempre servicial, sin quejas, ni pedidas, que les da a pensar que puedan hacer conmigo lo que quieran, no como servidumbre, sino como alguien dispuesto a hacer cualquier cosa por ellos. 

Sin embargo supongo soy muy optimista, tanto que quiero seguir pensando que no todos son así de animales y por eso sigo intentando. Aun cuando son cada vez más los que terminan olvidando lo que he hecho por ellos en el instante preciso en que empiezan a recalcar todo lo que les parece malo en mí. Aun así me resulta fuera de lugar o estúpido recalcar las cosas que por ellos he hecho, pues me parece que es algo que deben saber y que es innecesario incluso tratar de recordarles, además que nunca lo hice con intención de que me debieran algo, pero al menos deberían mostrar gratitud. 

Mi lema es no ser la persona que necesita a alguien, sino la persona que todos necesiten. Pues, para ser honestos, las cosas que hago con el corazón en algún momento les llega a hacer falta, quizá no en el futuro inmediato, pero sí en algún momento de sus vidas. Dado a que probablemente un día querrán tener alguien que esté dispuesto a hacer cualquier cosa para ayudarles, sin mencionar la compañía y sensibilidad que siempre les podría brindar. 

Yo les confío a todos desde el principio y quizá sea ese mi error, gracias a que siempre salgo realmente herido, más que en físico, sentimentalmente. Puedo perdonarles, porque el odio y rencor no son principios que sigo, sin embargo una vez me hayan herido no hay forma que les pueda confiar de nuevo. Simplemente no puedo confiar en quien literalmente me ha apuñalado, a todas estas, ¿quién podría?

Lo peor de todo es que no sólo hieren con sus palabras o con el notable desprecio que te brindan, sino que también se esfuerzan en poner a muchas personas que puedan ser "importantes" para mí en mi propia contra. Siendo la cosa más triste y decepcionante, aunque a la vez termino de entender quienes realmente son todos y lo camuflado que pueden ser cuando están conmigo. Pero al final todo sirve de aprendizaje o así debes tomarlo. Ninguna herida puede ser en vano, debes tomar toda esa basura que echan en ti y ser una mejor persona de lo que ellos han sido. Ser simplemente un guerrero,



lunes, 27 de julio de 2015

Íntimamente: ¿Cómo soy en el amor?

Es una realidad que con el paso del tiempo quizá, empezamos a cambiar nuestras perspectivas o formas de actuar; pudiendo ser también gracias a cada error cometido, cada enseñanza adquirida, entre otras cosas. El punto es que en algún momento se llega a una etapa donde queremos asentar cabeza, ser mejores y sobre todo establecerse. 

Puedo decir que a veces es necesario también que llegue una persona capaz de hacer estremecer tu mundo, que te haga restablecer lo que quieres en tu vida, tus objetivos como persona y que además marcan de cierta manera un antes y después en cuestión de lo que eres y buscas. Es como que si entiendes lo que realmente felicidad es. Sin importar cuanto te lastimen al final, luego de ver lo bonito que es ser así, las experiencias pasadas pierden algo de emoción. 

Luego de todo, cuando alguien así de especial encuentro, existen ciertas cosas que de alguna manera me identifican. Por ejemplo. Cuando siento que me importa lo que tenemos, siempre pero siempre trataré de buscar alguna posible solución al problema, no puedes esperar nunca que actúe como si no me importara, cuando haría lo que sea para arreglarlo todo, llegando incluso a minimizar lo que no me agrade con tal de que todo esté bien. 

Soy muy de los que nada pide, ni que estés siempre conmigo, ni mucho menos cosas absurdas. Analizo más cómo actúas, lo que haces espontáneamente y no sólo por inercia o porque yo algo así hice, pues cuando hago algo es porque quiero, no para que hagas algo similar. Aunque claro está que es realmente importante recibir actos de aprecio también tú. Probablemente no trataré de cambiarte, es algo de lo que en realidad estoy en contra. Si algo te ha gustado en un principio de tal forma, ¿por qué querrías cambiarlo después?

No me gusta dominar a nadie, cada quien debe ser libre de actuar como quiera. Me gusta conocer tus opiniones, puntos de vistas, que seas libre en cada decisión y acción. En silencio veo si piensas sólo por ti mismo, o si en cada acción que haces piensas en mí. Puedes salir con quien quieras, pero cada acción siempre trae consecuencias consigo. Celoso claro que soy, no confío mucho en los amigos que tengas, aunque confío en ti, sé que seguramente nosotros un día empezamos como amigos también.

Si hay algo que realmente me gusta es ser expresivo, demostrarte en pequeños gestos cuán importante en realidad eres. No estaré diciéndotelo, prefiero demostrarlo, sólo que tú tienes que ser lo suficiente sensible para entenderlo. Te llenaré de pequeños gestos, que se me harán imposibles mencionar, pues la esencia está en que sepas qué hago por ti. 

Prefiero escuchar, demostrar que puedes desahogarte en mí y sabré callar cuando silencio sea lo que quieras. Me delato con la mirada, posiblemente te observaré perdidamente, sin nada en mi mente más que contemplándote en ese momento. Lucharía por verte sonreír siempre, nunca querría que algo tan bonito se apagara.

Me gusta querer libremente, sin ataduras ni en tiempo medido. Me involucro demasiado, desde el principio. Me es imposible creer que sea necesario tener que esperar para incluirte en mi vida. Me gusta lo espontáneo, sin protocolo. Soy muy optimista y soñador, aún en estos tiempos donde muchos son peor que el cólera, me gusta pensar o creer que ahí afuera sigue existiendo gente sensible, alguien a la medida. Suelo darlo todo sin restricciones o límites, así termine herido profundamente. Sin embargo al final, no seré yo quien haya perdido por dar amor, sino aquel que no haya sabido apreciarlo.


miércoles, 22 de julio de 2015

¿Qué estamos dejando atrás?

    Al paso del tiempo son muchas las personas que en la vida vamos conociendo, bien sea en nuestros entornos sociales, como el trabajo, comunidad o escuela. Unas muy pocas de ellas capaces de apreciarnos en silencio, con constantes demostraciones de admiración y respeto por lo que eres, haces y te identifica como persona. Dispuestos a apoyarte y estar a tu lado en las subidas o bajadas que Dios en la vida tenga preparadas para ti. 

    Esta clase de personas no las encontramos en todo lugar o en todo momento. Afortunados somos cuando alguien así encontramos, justo una persona capaz de demostrarte de distintas formas lo especial que eres, que se arriesgue por ti o incluso te elija a ti un millón de veces sobre cualquier otra, es lo que buscaremos cuando decidamos asentar cabeza. De hecho, es esa la persona que más atención de nuestra parte debería obtener.

    Sin embargo, son casi nulas las veces que nos damos cuenta que alguien así a nuestro lado tenemos, mayormente luego de perderlas, o luego de un tiempo sin ellas a nuestro lado, es cuando entendemos lo importante que pudieron haber sido, incluso lo bonito o especial que pudo haber sido una historia junto a ellos. Aun así lamentarse no servirá de nada, no si al menos la oportunidad no está del todo perdida. 

    Lo patético de la situación es como desvaloramos todo lo que estas personas hacen—muchas veces por aún no notarlo— por darle nuestra atención a otra que recién llega, que posiblemente jamás nos aprecie con los mismos ojos que los otros. De hecho, justo cuando nos decepcionamos de esa experiencia que se acaba de vivir, es cuando empezamos a querer—estúpidamente— conocer a alguien que nos aprecie como apreciábamos a esta otra que nos ha dejado rotos, pero ya la conocíamos y no valoramos.

    Es por ello que es necesario ser atentos y sensibles a cada detalle, a cada cosa, por más pequeña que sea. Entender que más vale quien te haga sentir único y valorado. Aprender a valorar a las personas por cómo sabe antes de por cómo se vea. Arriesgarse por quien realmente valga el intento. Además de hacer lo necesario por tratar de corregir lo que por falta de atención has arruinado. Pero sobre todo, a preguntarnos primero ¿Qué estamos dejando atrás? 



jueves, 18 de junio de 2015

¿De qué nos quejamos?

No es un secreto que todos tenemos nuestras propias inseguridades, pues claro está que los jóvenes actualmente vivimos en un mundo superficial, donde regularmente te valoran por cómo vistes o cómo te veas físicamente. Podemos ser destructivos y fríos con muchas personas que pueden incluso enseñarnos las cosas más esenciales de la vida, pero simplemente no le tomamos en cuenta por no estar en nuestro margen de superficialidad.

Aun así, no sólo somos destructivos con los demás, sino también con nosotros mismos. Llegamos a acomplejarnos de tantas formas sólo por no tener un cuerpo agradable a la vista de los demás, pero, ¿realmente eso importa? ¿Es necesario tener un buen físico para ser considerados bonitos? Existen personas que han llevado las peores batallas, donde han perdido alguna extremidad o cargan con la marca de su lucha con el cáncer en la pérdida de un seno, por ejemplo. Mientras nosotros vivimos preocupando por el qué dirán los demás. Existen tantas personas luchando simplemente por otro día más de vida mientras tú lo derrochas siendo destructivo en la sociedad.

Esta situación de superficialidad se ve reflejada en muchos ámbitos, aunque es necesario destacar que el ser humano desde que tiene uso de razón, ha tenido esa cualidad de avaricia cuando se trata de querer ser más y tener más que los demás, siendo honestos con nosotros mismos, sabemos que queremos todo lo que consideramos “mejor”, como; la mejor ropa, el mejor accesorio, el teléfono del momento, entre otros Tanto así que existen quienes llegan al punto de enfadarse con sus padres cuando no pueden cumplir con sus deseos caprichosos. 

Nos hemos acostumbrado demasiado por lo material y lo superficial, mientras nos olvidamos por completo de lo que realmente merece nuestra atención. Tantos pequeños detalles que nos brinda la vida a diario y no los notamos por estar alimentando nuestras vanidades como humanos. ¿Alguna vez se han preguntado si merece tanto aprecio querer ser así? Es triste ver como muchos se creen algo que siquiera son, no hay peor cosa que no ser lo que realmente eres, pues es entendible que nos guste vernos bien, pero de eso a querer ser la próxima Kardashian está algo fuera de órbita. 

Existen diversas comunidades tan cerca de nosotros mismos que no tienen si quiera que comer, cuando nosotros vivimos a dieta para eliminar unos cuantos kilos que consideramos están demás. Muchos andan sin nada que ponerse en los pies, mientras unos les pelean a sus padres por haberles comprado un calzado Adidas cuando lo que querían eran unos Nikes. Algunos dirán que no es su problema que estas personas pasen por esas situaciones, volviéndose insensibles ante ellas, en lugar de regalar un poco de todas esas bendiciones que gracias a Dios han podido tener.

Con esto no vengo sólo a juzgar a los demás por la vida que quieran tener, cada quien es libre de llevar la vida que quiera, sólo quiero concientizar a quien me lo permita, así como me lo he permitido yo, pues a veces suelo ser ese típico adolescente superficial, pero creo que en algún punto te decepcionas al ver cómo pierdes años de tu vida siendo alguien tan insensible, mientras vivimos quejándonos de cosas realmente insignificantes cuando conocemos la historia de los demás.

Existen tantos niños llevando la peor batalla en sus hombros, sin haberlo elegido jamás, niños deseando unos años más de vida, aun cuando siquiera pueden llevar una vida normal. Tantas personas mayores desoladas en lugares donde nadie les recuerda, sin nadie nuevo quien les cuente una historia bonita, o les brinde algo de alegría a su vida. Tantos marginados en las calles sin un hogar donde regresar, sin una cama donde dormir, mientras nos quejamos del lugar donde vivimos por cosas realmente sin sentidos. Somos tan insensibles que no nos importa incluso dañar un espacio necesario para la vida cuando ya hay tantos que ni vida tienen. 

Sólo quiero con esto que pensemos un poco más, es hora de que dejemos de pensar que ser humilde consiste en creer o decirte a ti mismo que lo eres. Ser humilde es no necesitar intentar ser quien no eres solo para encajar entre los demás, va de la mano en querer ser una mejor persona, no en lo superficial sino en lo espiritual, ser agradecido ante todo y tener sensibilidad para con los demás. Recordar que Dios es lo único que realmente necesitamos en nuestra vida y que lo demás son sólo bendiciones que Él permite que tengamos. Es hora de ayudar y sentirnos necesarios. Aprendamos a vivir con lo que tenemos, y seamos buenos con quienes tienen menos que nosotros. Algunas veces una simple sonrisa o un abrazo sincero pueden ser el mejor regalo para una persona. Seamos consiente de lo que tenemos y lo afortunado que somos por ello.



jueves, 4 de junio de 2015

Seguir adelante.

Las semanas pasan y no me doy cuenta, tu dolor sigue latiendo como el primer día. Aún es insoportable pasar por todos esos lugares donde solíamos estar y no tenerte a mi lado. A veces me pregunto si te ríes como conmigo lo hacías, si ya a otra persona tomas de la mano que amaba apretar. Sé que hace ya casi dos semanas que todo terminó, pero aún no logro darme cuenta cuándo te dejé de conquistar o cuándo me dejaste de ver como decías que lo hacías. 

Sin embargo sé que no hay tristeza que pueda durar por siempre. Que las cosas van y vienen con más fluidez. Sólo es fuerte escuchar tu nombre cuando hace tiempo no escucho todo lo que me decías, es duro escuchar que te vez feliz y que quizá con alguien nuevo a tu lado, como si lo que tuvimos fue sólo un sueño.

A veces sólo tenemos que aceptar como se dan las cosas, podemos creer que tenemos un pequeño por siempre, donde nunca dejarás de verle u olerle, que siempre serás quien le hagas feliz, pero no es así, simplemente no lo tienes. No puedes aferrarte a eso, debes aprender a dejarle ir. Entender que así como pudo empezar puede terminar, de un momento a otro simplemente somos incapaces de hacerles permanecer a nuestro lado. 

Han sido tantas noches escuchando canciones deprimentes, que las lágrimas ya saben en qué momento pueden empezar a caer. Han sido muchos amaneceres queriendo empezar de nuevo, tantos que no sólo deben quedar como deseos, sino hacerse realidad también. 

No se puede perder la esperanza sólo porque unos te han decepcionados, o como dice en El Principito “No se pueden odiar todas las rosas sólo porque una te pinchó, no puedes dejar de soñar sólo porque uno no se cumplió”. Debemos tener claro que no importa qué tan basura nos hicieron sentir o cuán roto nos han dejado, se trata de todo aquello que podemos sacar de esto, cada lección y aprendizaje. 

Somos lo suficientemente jóvenes para seguir adelante, es hora de levantarse nuevamente, volver a empezar. Dejando el odio atrás. Tememos muchas razones para estar bien, muchas personas a quienes dedicarles una sonrisa, debemos seguir dando lo mejor de nosotros sin importar cuánto daño nos puedan hacer. Simplemente seguir adelante, entender que una derrota no es el final de ninguna historia.


lunes, 25 de mayo de 2015

Es hora de decir adiós.

Negar una historia no la hace inexistente, por más corta que sea, es una historia. Pudo haber sido fugaz como una estrella, repentina y momentánea, pero es una historia. Tú y yo somos una historia, con momentos felices y algunos realmente tristes Con peleas y risas, con verdades y mentiras. Momentos inolvidables, pero que recordar duele más que tu estúpida despedida. 

Por más que trate de evadirte sigues presente. La primera vez que te vi, honestamente no pensé que llegarías a ser así de importante, que por ti podría llegar a sentir este dolor que se hace insoportable cada vez más, recuerdo cuando llegaste, tan repentino como sólo tú podrías ser, cultivando con tu sonrisa y hermosos ojos café.

No pensé que dolerías así de grande, no pensé que podría aferrarme tanto así y quizá ese sea mi problema. Me aferré a ti en tan corto tiempo, en nuestro “equipo” como solíamos decir. Vivimos cosas fugaces que no habría cambiado jamás. Tus pies jugando con los míos, tus risas por mis estupideces, tus tomadas de mano como si nada importara. Tus besos espontáneamente apasionados, las bromas que nos solíamos hacer, todas nuestras pequeñas cosas que nos definían, todas quedan invisibles ante la presencia de un problema, o alguien nuevo. 

Me pregunto si no lo hice bien, cuando sé que lo intenté lo mejor que pude. Te di todo lo mejor que tenía, aun así pudo no ser suficiente para ti. Quisiera saber si lo que sentías era real, si lo que tuvimos para ti fue real, porque cómo puedes ser un idiota y alejarte cuando mis lágrimas han empezado a caer. ¿No sientes este vacío que siento yo? ¿Cómo puedes estar bien cuando me derrumbo como un idiota?

No puedo entender que estamos acabado, que tan fácil te has dado por rendido, sinceramente pensé que me querías más que esto. Te alejas con la excusa de no querer hacerme daño, como si ahora estuviera en mi mejor momento. Sin embargo debería alejarme ya, cabizbajo o no, roto ya estoy. Sin poder desear algo malo, más que encuentres lo que realmente crees merecer. Sólo hubiese querido que supieras que lo hacía todo por ti.

Lo que más duele recordar es ver cómo apartaba todo lo negativo de ti, para apreciar sólo las cosas buenas, me enamoraba de ti con tus defectos, dones y habilidades. Nunca vi cómo para ti no funcionaba igual, que quizá una cosa que te molestaba sería razón suficiente para pensar que ya estaba bien así.

Sin embargo sé que los amores van y vienen y que sólo nosotros decidimos qué puede cambiarnos, que soy joven y la vida apenas empieza. Aprendí que todos tienen un tiempo determinado en tu vida, que no puedes elegir quién se quiere quedar o quién se quiere ir, que las personas entrarán y saldrán de tu vida cada vez más seguido y que sólo tú eliges qué quieres aprender de cada lección. Aprendí también que todo ocurre por una razón en este mundo aleatorio y que es bueno dejar que las cosas fluyan por el camino que deben ir, sin ningún tipo de forzamiento.

Es momento de decirte adiós y con él a todo tipo de esperanza en ti que en mí aún latía.


jueves, 21 de mayo de 2015

Intolerancia al amor.

Para muchos es una realidad que su casa de estudios poco a poco se convierte en tu segundo hogar. Son tantas las horas que en ella pasas que hasta posiblemente te preocupes por su cuidado. Puedo decir que soy afortunado por tener la posibilidad de estar estudiando en una de las mejores universidades del país, donde indudablemente la preparación brindada es de alto nivel. Pero aún así, gracias a la conocida crisis que actualmente se vive en Venezuela, muchas universidades no escapan de la realidad que en la calle el venezolano a diario vive. El principal problema que dentro de la universidad se vive es la alta delincuencia, nos vemos atacados por ellas de manera directa e indirecta. Muchas aulas de clases se encuentran en estado tétrico por la falta de equipos que se considera esencial para los estudiantes, gracias a los robos que frecuentemente ocurren en ella.
Sin embargo algunas “autoridades” han preferido desviar su atención a lo realmente necesario. Hay quienes se han preocupado por atacar, humillar y amenazar a personas que estén haciendo cosas —según ellos indebidas— como dar mostrar afecto de manera pública a quienes quieren, sólo por su condición sexual.

Hoy mientras me encontraba muy cariños con quien considero “una nueva luz” jugueteando, bromeando y sobretodo disfrutando de nuestros pequeños momentos juntos tres personas quisieron atacarnos por mostrarnos cariñosos juntos. Uno de ellos aseguraba ser “El jefe de la seguridad de la universidad” mientras que los otros eran “jefes en la directiva estudiantil”. Estos señores aseguraban que ser cariñoso o amoroso con tu pareja abiertamente homosexual era un delito para nuestro país, pues según ellos eso a algunas personas le incomodaba. Sin embargo en todo el rato que estuvimos ahí nadie siquiera nos miró mal.

Lo que realmente me molestó fue como estas personas han preferido atacarnos verbalmente a nosotros por ser personas que han “decidido” querer a quienes ellos creen es delito, mientras que en la universidad muchas personas consumen droga delante de todos, otros roban y dañan las instalaciones estudiantiles. 

Es sinceramente desmotivador que debas esconderte para demostrarle amor a quien quieres, mientras muchas personas realizan actos de violencia frente a todas las personas. Mientras unos matan, golpean libremente sin ser perseguidos por estas “autoridades”¿yo debería esconderme para poder darle un beso a quien de verdad me gusta? ¿es eso justo?

Nuestro problema es que somos intolerantes a lo diferente que NO hace daño. Es injusto que estas personas nos ataquen constantemente por ser lgtb, cuando mayores problemas hay en el mundo. Es injusto pensar que “elegimos” ser homosexuales, cuando lo único que sí se elige es ser plenamente homofóbico. Nunca entenderé por qué sembrar odio en vez de respetar y cultivar amor. 


martes, 12 de mayo de 2015

Una nueva luz.

Algunos dicen que después de la tormenta sale el sol, otros piensan que después de tantas decepciones al final llega alguien que haga que todo valga la pena. Como humanos soñamos con amor, aún después de tantos tropiezos. Vivimos con la esperanza de encontrar a alguien a la medida, alguien con el que no te de pena tus imperfecciones, sino que sientas puedas ser quien de verdad eres sin que te importe mucho.

Es bonito respirar la dulzura del amor, que alguien constantemente te muestre de diferentes formas que quiere estar contigo y que te desea conquistar. Es bonito estar con alguien con el que puedas sacar a demostrar cada parte que te hacen ser quien eres. Esas pequeñas bromas, esos pequeños detalles. Alguien en el que confías plenamente y alguien al que no te daría pena mostrar. Es un sentimiento único que todos merecemos vivir, pero sobretodo un sentimiento que debemos saber cuidar y fortalecer.

Algunas personas piensas que ir despacio y con mucho tiempo es la clave para el éxito en sus relaciones. Sin embargo sigo pensando que el tiempo no hace lo que eres o lo que tienes. Son cada una de las vivencias y momentos juntos los que valen la pena ser contados. No es cuestión de los días que lleven, sino de las risas que son capaces de causar en los otros. No es cuestión de creer querer estar con alguien, sino de nunca querer dejarle ir. Quizá suene apresurado todo, pero a mi manera me he dado cuenta lo apegado que a ti me he vuelto, sé que te elegiría un montón de veces más y que disfruto cada instante que a tu lado sólo podría pasar.


domingo, 19 de abril de 2015

Something's wrong.

No somos perfectos pero por alguna extraña razón buscamos perfección en los otros. Le he dado más valor a cosas estúpidas y vacías sin ver nunca más allá, sin notar cosas que realmente debía apreciar. Algunas veces pierdo la oportunidad de quizá poder ser feliz por actuar como un cretinos sin corazón, al que nada le importa o al que nada le duele. Simplemente mintiéndome a mí mismo. En la larga han sido varias las personas a las que le he hecho daño, sin embargo, no me creo arrepentido de eso.

¿Inestabilidad de emociones o desconocimiento en lo que realmente queremos? Me he acostumbrado tanto a ver sólo lo que me falta, lo que creo necesitar o que quisiera tener. Ignorando y obviando siempre todas las cosas buenas que a mi lado ya tenía. He tenido el vago pensamiento de que quien quiera estar que esté sin importar nada más. Lo lamentable es que duelen igual. Duele cuando pierdes algo que acostumbrabas tener o creías tener; duele cuando se cansan de tus faltas de expresiones, sin importar todo lo que has sacrificado ya. Te lamentas cuando pones fin a algo que ni un comienzo ha tenido, cuando toca decir adiós sin decir nada más. Duele cuando crees estar pero en realidad no es así. 

Después de tantos intentos fallidos algo interno en ti empieza a cambiar, no quieres ser nunca más ese el que una vez lo dio todo y simplemente terminó mal, algo en ti endurece con el tiempo. Respirando sólo ese miedo constante de que alguien afuera pueda girar tu mundo de cabeza, capaz de echar abajo esos muros que alrededor de ti construiste. Quizá es ese miedo el que constantemente te lleva al fracaso una y otra vez. Lo más triste siempre será ver cómo muchos te juzguen sin saber nada o tan poco. Que tus malas decisiones la recalquen una y otra vez como si el derecho a equivocarse no es para ti. Muchos olvidan el "de los errores se aprende" cuando eres tú quien los comete. Al final nunca sabemos si es mejor hacerle daño a otros para protegerte a ti o proteger a los demás sin importar que te hagan daño a ti. 
¿Dónde está el punto de equilibrio en esa balanza? 




martes, 7 de abril de 2015

Escasez de amor.

Hoy, mientras estaba esperando mi hora de embarque me quedé sorprendido por lo que una madre a su hija le decía. A la niña le calculo unos 6 años, llena de vida y ganas de divertirse. Para la madre todo lo que la niña hacía de cierta forma le molestaba y constantemente le llamaba la atención, diciéndole cosas horribles y amenazándola por nada. Me dio tristeza en cierta forma el ver que para la niña dar un pequeño giro estilo ballet a su madre le molestaba. Quizá quería que su hija permaneciera quieta como un ser sin vida sentado en una silla. Supongo que a esa edad los niños sólo quieren jugar y divertirse un poco; creo también que debe ser considerado una bendición que su hijo pueda hacerlo, sabiendo que es una realidad que hay miles de niños allá afuera que no pueden tener ese toque de alegría porque con tan corta edad están luchando por alguna enfermedad, debe ser doloroso para una madre ver que su hijo esté en sillas de ruedas sin fuerzas siquiera para hacer cosas por sí sola. 

Aún así eso no fue todo, la niña en busca de algo qué hacer le ha pedido a su madre poder jugar con su nintendo portátil. Su madre le dice que está bien pero que en cuanto vea que otro niño lo toque le pegaría y se lo quitaría a ella. Fue triste ver esa escena y de alguna forma me hizo reflexionar mucho porque la niña en su inocencia le dice asustada a otra niña que se le acercó para jugar, que sólo podría ver como jugaba ella, pues sino su madre se molestaría. 

Quizá no estemos consiente del error que cometemos cuando a una niña inocente le decimos cosas así, sin notarlo en ese instante en ella empezamos a cambiar sus valores. Enseñamos a ser egoístas en vez de humildes y compañeros, enseñamos a sacar las garras sin torcer nunca el brazo. En esa pequeña encontré un motivo para cambiar mi forma de actuar en algunos sentidos. Ahora sólo quiero pensar que no importa lo que tengamos en realidad, sino todo lo que con eso podamos hacer. No se trata de tener el mejor videojuegos sino a cuántos podamos hacer feliz por unos minutos jugando en él. Debemos sembrar amor si de verdad un cambio al mundo queremos dar.


miércoles, 25 de marzo de 2015

Optimismo.

Algunas veces pasa que las cosas no salen como tenemos previstas que sean; algunos nos fallan y a otros les fallamos. Algunas cosas se nos escapan de las manos y por más que queramos seguir intentando dentro de nosotros sabemos que no hay vuelta atrás. Sólo deberíamos tomar un respiro y reconstruir nuestro plan de vida.

Tenemos dos opciones, seguir lamentando que las cosas salgan mal o remediar el error y buscar nuevas soluciones. Algunos dicen que los planes que Dios tiene para nosotros son mejores que los nuestros, aún así es difícil simplemente aceptar la derrota. 

Podemos fallar en el amor una y otra vez, pero aún así no está bien simplemente rendirse por el agridulce final. Sabemos que dentro de nosotros seguimos soñando con amor, que tenemos esa esperanza de tener una historia con un bonito final. ¿Pero saben lo que significaría el final de tu historia? El único final de una historia es la muerte, porque aún cuando creas tengas un "final feliz" sigues viviendo y seguir viviendo es seguir teniendo una historia. 

Quizá ese es el mayor error que cometemos una y otra vez, buscar un final de cuento de hadas sin disfrutar lo que estás viviendo. Quizá te pierdes de detalles hermosos como el ocaso del atardecer, la sonrisa de quienes te quieren. En el camino hay tantos pequeños detalles que merecen ser gozados y vivimos sin saber que están ahí por estar en esa búsqueda de algo más.


domingo, 15 de marzo de 2015

Mente atormentada.

De pequeño vivía asustado,
Por lo que la sociedad siempre decía.
Elegía siempre hacerse daño,
A tener que aceptar lo que realmente sentía.
Admirado en su familia, desde pequeño lo sabía.
Aún así la envidia de otros, nunca la entendía.

El sentimiento de fracaso siempre le cubría,
Pues en los otro veía lo que él nunca tendría.
El apoyo de muchos nunca lo sentía,
Era como si fuera el patito feo de la familia.

De la vida siempre tenía,
Una perspectiva absurda y vacía
Sentía que no valía la pena
Seguir con esa vida que vivía.

Prisionero de sus sentimientos
Los cuales nunca elegía
Pero que duro debía pagar
Por ese "error" que él sentía.

Su padre una vez le dijo,
Con lágrimas mientras lo hacía
No entiendo por qué eliges esta vida
Tan pecadora, triste y vacía.
¿No ves que sólo dolor y humillación
A nuestra familia le traería?
No podía apoyarlo en esa "fase"
Que él creía que vivía.
Pero lo que nunca supo aquel padre
Fue todo el daño que con esa basura sólo le hacía.

Estaba viviendo una mentira,
Mentira que se le hacía infinita.
¿Dónde estaba la luz de la esperanza?
Que siempre estuvo escondida
Una mente atormentada que cansada sólo le decía
"Termina ya con este dolor,
O de él nunca saldrías".

Sólo bastaron tres putas cortadas
Para sentirse libre como quería
Adiós a sus fobias,
Adiós a todo lo que sentía.
Ya no sería nunca más,
La vergüenza de su familia.
Sólo tres cortadas y ya había terminado con esa "vida" que tenía.



sábado, 7 de marzo de 2015

Confianza

Por como me conocía ella sabía que había estado actuando sin ganas, como si algo en mí no estuviera bien. No podía simplemente aceptar los «estoy bien» que le decía. Me conocía mucho para creérselo y me dijo con algo de enojo en su voz 
―Sé que algo no está bien, eres una de las personas más alegres y vitales que conozco y hoy no estás siendo así, es como si no tuvieras ganas de estar aquí o como si tuvieras algo que decir, pero que simplemente no quieres compartir. Te ahogas con eso y no soporto verte así. Te preguntaré una vez más, pero por favor se sincero esta vez. ¿Qué tienes? ¿Te sientes bien? ―Puso su mano en mi hombro, como si quisiese hacerme sentir que estaba conmigo―. 
―Estoy dolido y decepcionado, sólo eso. Nunca pensé que personas a las que confié tanto me apuñalarían así. 
―Eso pasa cuando confiamos demasiado. Pero no debes dejar que eso te afecte tanto así.
―Pero cómo no hacerlo si tengo este dolor agridulce dentro de mí. Puedes recibir golpes de todos a tu lado, pero cuando uno de ellos lo consideras amigo de verdad más que decepcionarte te hace sentir herido. 
―No todos suelen ser ese amigo que tu consideras que son. 
―Creo que ese es mi problema, basta con compartir un par de veces para que ya los considere cercanos. Confío demasiado rápido porque no tengo malos motivos con ninguno, aún así la mayoría termina en lo mismo. 
―Por eso no puedes decirle amigo a todo el que está a tu lado. Cuando se van sólo te dejan ese sentimiento que hoy tienes, esa nostalgia de decepción por haberlo perdido, o porque te haya fallado. ―Pero cómo sabrías que no deberías confiar en ellos, si te demuestran lo contrario. ―Le pregunté mientras el nudo en la garganta aparecía―. Es algo que sólo pasa, supongo. 
―Quizá no deberíamos confiarles del todo.
―Eso estaría mal, muy mal. Hay quienes merecen nuestra confianza allá afuera. 
―Pero al final terminarán fallándote, todos lo hacen. 
―Exacto, es así. Es como si le das tú mano para que se apoyen y con ella te cachetean. Eso es patético. 
―Las personas son así, sólo deja de pensar en ello. 
―¿Y todo lo que con ellos solíamos tener? 
―Supongo deberíamos darlo por terminado. 
―No debería ser así, no quiero que sea así. 

Me quedé pensando en todo eso hasta quedarme dormido. Quisiera entender por qué actúan así. O si le estaba dando yo mucha confianza. Sólo quisiera saber si tienen una razón lógica para hacerlo, y si es así espero poder entenderlo algún día. No puedes llegar, hacer que confíen en ti, herir y desaparecer como si no te importó nunca nada. No puedes.



martes, 3 de marzo de 2015

Vacío.


Hay días en los que más que solo me siento vacío, son días que de pronto llegan y no termino de entender por qué. Lo triste es la forma en que este sentimiento llega. Puedo tener días realmente bonitos, sin embargo, hay otros en los que despierto y me siento así.

No estoy seguro por qué me pasa, o por qué de pronto me siento así. Sé que existen algunas personas que están ahí y me hacen feliz, pero en días así es como si sintiese que no tengo nada. Son días deprimente como llenos de nostalgia, no estoy seguro cómo me siento en esos días, ni qué hacer para repararlo. Es un sentimiento que simplemente llega y quisiera saber cómo hacer para que simplemente no esté ahí. Quizá me siento así porque estoy así, pero aún así no entiendo cómo dejar de estar así.

Hoy me topé con una frase que decía así «La soledad no es sentirse solo, es sentirse vacío» y creo que es verdad. Quizá me siento así porque dentro de mí sé lo solo que estoy. No por dar lastima o algo así, pero quizá algo en mí sabe que es así. Aún cuando algunos amigos por motivación me digan que no es así, quizá sí lo es. Pues aunque ame estar rodeado de ellos y pasar buenos ratos juntos, sigue haciendo falta esa pieza del juego, no lo sé.


sábado, 28 de febrero de 2015

¿Viejos amigos o falsos amigos?

Hoy me he encontrado con un pequeño texto que de alguna forma me ha hecho pensar mucho. El texto decía algo como «No se pierden amigos, porque los amigos verdaderos no se pierden. Lo que uno pierde son esas personas disfrazadas de amigos y es mejor que sea así». Para mí algunos amigos van por etapas, pero por eso no considero que no hayan sido nunca mis amigos. 

Por ejemplo, en la escuela tuve amigos, compartía con ellos muchas cosas y si hoy en día me los encuentro en la calle podría decir "Fue mi amiga en el colegio". Sin embargo nunca podría decir "Fue un disfraz de amigo porque hoy no está conmigo". Pienso que todos vamos dejando amigos en el camino con el pasar del tiempo, pero pensemos, ¿eso hace que dejen de ser nuestros amigos?. Quiero decir, si ya no compartes con una persona o ya no eres tan unido a ella como antes, ¿eso borraría el historial que como amigos tenía? ¿qué pasa con todas esas enseñanzas, vivencias, experiencias que juntos tuvieron? ¿Todo se declina como si no pasó?

Aún así pienso y recalco lo que en el post "amigos" comentaba. Todos los amigos se equivocan, claro que sí. Pero no por ello dejan de ser nuestros amigos. Cuando algo se daña lo primero no es desecharlo, es arreglarlo. Para mí los amigos son una bendición y es cuestión de cómo actúas tú también. Es como una relación, ambas partes tienen que dar. Puedo decir que los recuerdos más bonitos que tengo incluye momentos con mis amigos, sé que todos tenemos amigos así. Deberíamos dejar de actuar de una forma tan apática echándole la culpa a otros, nosotros también nos equivocamos y estamos en todo derecho de hacerlo. Creo que la parte bonita de cometer un error ―aparte del aprendizaje― es saber poder enmendarlo. Es nuestro deber.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Elegí ser feliz.

Todos tenemos un punto vulnerable dentro de nosotros, por lo que preferimos ocultarnos y ser uno más de los que critica a tener que mostrarse como realmente es. Sabemos que es más fácil salir herido que ser feliz. Pero, ¿qué importancia deben tener los demás en la vida de nosotros? ámate tú y quiérete tú primero, podrías así empezar a ser feliz. 

La vida esta llena de momentos preciosos que merecen ser compartidos con aquellos que realmente nos quiere, aquellos que nos aceptan como somos. Pero para eso primero debemos aceptarnos nosotros mismos, si tú no te das el valor que mereces nadie lo hará. 

La felicidad no es algo que simplemente llega, la felicidad la construimos nosotros mismos. Podemos elegir entre ser infelices por los demás o ser felices a nuestra propia manera. Está bien cometer errores, está bien tomar decisiones equivocadas, de todas ellas aprendemos más que en cualquier escuela. Es importante tener claro que cuando tomamos una decisión debemos siempre estar preparados a cualquier tipo de respuesta, de esa manera cualquier respuesta podría ser menos dolorosa o decepcionante. 

Somos muy jóvenes para vivir mortificados por el que dirán las demás personas a tu alrededor, todos ellos ya cometieron sus errores y están bien. Debes poder elegir tus propios gustos, tu propia manera de ser, sólo basta ser uno mismo para destacar por nuestra propia cuenta. No estamos aquí para seguir los caminos de los demás, ni para cumplir los gustos de los demás. Estamos aquí para ser nosotros y ser felices con eso. 



lunes, 23 de febrero de 2015

¿Reciclaje o simple masoquismo?

Cuando estoy en una relación, soy de esas personas que tratan de darlo todo por el todo. Aun cuando sea poco lo que reciba soy muy "bobo" por los primeros meses. Pero, ser así en algún momento te empieza a cansar. Todos queremos recibir lo mismo que damos, todos queremos sentirnos realmente amados. 

Con el pasar los días llegan los problemas a la relación, te sientes frustrado, las cosas se vuelven tormentosas y no sabes si sientes más odio que amor. A veces simplemente nos cansamos de las mismas estupideces una y otra vez. Todo esto sólo disminuye tu nivel de deseo por estar con esa persona, ya eso esta muy mal. 

Aún así quieres seguir intentándolo, sabes que has pasado muy buenos ratos con él/ella; así ya no tengas los mismos sentimientos de los primeros días no quieres dejarle ir. Pero, ¿lo haces por las razones correctas? Sólo basta detenerse y pensar en uno mismo, ¿merecemos vivir así?. 

Comprendes que esa persona no es como quieres que quizá sea, por más que le pidas que cambie nunca lo hará. Sin embargo, sigo confiando y esperando que alguien haya afuera sí esté dispuesto a hacerlo, corregir sus fallas para que su relación marche mejor, al menos eso deseo. Entonces si te has dado cuenta de todo esto por qué querrías perder tu tiempo con alguien que sientes no vale la pena, quiero decir, hay muchas personas queriendo un chance y tú sigues en el mismo ciclo una y otra vez. Tengo un dicho, si sientes que un zapato ya no te sirve, ¿para qué tratar de remendarlo una y otra vez? Sabiendo que existen muchas marcas nuevas y diseños mejorados para empezar a adquirir. No vale la pena mal gastar tu tiempo, valemos más que todo eso.



sábado, 21 de febrero de 2015

Lo bonito de sentirse amado.


Han sido muchas las veces en la que sentía que nadie estaba para mí. Solía sentir que no valía la pena en muchos aspectos. Escribir sin duda alguna me ha enseñado muchas cosas, entre ellas a valorarme mucho más. Antes me sentía patético por tantas cosas, tantos secretos, tantos remordimientos; todo eso hasta hoy. Es bonito recibir mensajes de personas que no recuerdas, no conoces en persona, o que por la distancia no has vuelto a ver. Es bonito recibir apoyo de su parte y que se preocupen por ti. Aún así, no hay nada más bonito que uno de esos mensajes sea de tu mamá. 

No sé si lo he dicho antes, pero antes de ser quién realmente soy vivía de una forma tan amargada, haciéndole daño a muchas personas. Cuando empecé a ser honesto con todos, las relaciones empezaban a mejorar en un 1000%. Aunque recibí el apoyo de muchos, recibí el desacuerdo de otros. 

El camino ha sido duro y difícil, claro está. Pero de quien quería escuchar ese sincero «Estoy orgullosa de ti» siempre ha sido de mi mamá. Muchas veces me las había dicho, pero no en el sentido que quería. Para mí, mi mamá, papá, hermanas y abuelas lo son todo. Sólo a ellos quiero hacer feliz. Principalmente de ellos quiero escuchar esas palabras.  Aun así, claramente he recibido el apoyo de mucha gente que también me importa demasiado. Amigos que han reaparecido sólo para decir que les gusta lo que he estado haciendo y que quisieran seguir leyendo cosas de mí. También están esos amigos que a diario me mantienen con los pies en la tierra, dando su amor ante todo. 

Sin embargo no sentía que mi felicidad estaba completa, aún cuando me hacen muy feliz, nunca lo harán como un par de palabras que me dedique mi mamá. Mi mamá y yo hemos pasado muchas adversidades juntos, por eso que ella me diga que está orgullosa de mí es lo más bonito que me pueden dar. Inesperadamente hoy se enteró de todo esto que he venido escribiendo, nunca esperó que fuera tan valiente así. Pero más allá de eso ella sintió toda la tristeza adjunta que en mis escritos había, aunque sabía que me dolía nunca supo todo el daño que me hacía, llorando sólo me dijo lo tan orgullosa que estaba de mí, sabía que debía entenderme y que sólo me pedía tiempo y paciencia. Sin embargo me dejaba claro lo mucho que me amaba, lo triste que estaba por haber dejado que todo eso pasara, nadie lo hubiese querido, obviamente. Pero sobre todo, me hizo dar a saber que todo iba a ser mejor.

 Hoy puedo decir que éste ha sido el día más feliz de mi vida, la persona que más amo me apoya y está orgullosa de mí. Nadie más que ella sabe lo mucho que puedo dar. Es bonito tener ese apoyo que siempre has querido, es bonito saber que alguien está orgulloso de ti. Eso me hace feliz. Pienso que ser amado debe ser equivalente a ser apoyado. Ahora más que nunca tendré la valentía necesaria para emprender mis caminos, pues ya no hay nada de que temer.


jueves, 19 de febrero de 2015

El poder de escribir

Cuando escribo puedo decir esas cosas que no soy capaz de hablar en voz alta, puedo hablar de temas que me molestan desde el pasado y poder dejarlo atrás. Escribir me hace pensar si he estado haciendo las cosas bien o qué puedo mejorar con el paso del tiempo.

Escribir es una pasión que me atrapa antes de dormir, me permite descargarme y de alguna forma renovarme. Cuando escribo me doy cuenta de lo bendecido que soy por las cosas que tengo y hasta por las experiencias vividas, independientemente de que hayan sido buenas o malas, sé que al final me ha dejado un aprendizaje, o eso quiero suponer. 

Es bonito saber que algunas personas te leen frecuentemente, pero para mí es mucho más bonito saber que es posible que exista alguien allá afuera viviendo lo mismo que yo he vivido. De alguna forma me gusta pensar que de todo lo malo he podido sacar algo bueno, siendo eso lo que más me gustaría compartir. Sin embargo sé que escribir sobre mí también puede traer desventajas, puede ponerme en aprietos, pero aún así quiero correr el riesgo, pues escribir está en el top de las cosas que realmente me gusta. 

Ya ha sido muy bonita toda esta nueva experiencia, saber que quizá soy bueno escribiendo, sobre todo saber que hay quienes les gusta leerme. En menos de un mes he llegado a las 2000 visitas y eso nunca lo hubiese podido imaginar, realmente estoy muy agradecido con todos ustedes. Nunca tuve expectativas de tener tantas visitas, pues ese no era mi motivo principal para hacer esto. Mi único motivo era dar un poco de mí, empezar a contribuir en algo, sobre todo en aceptarnos tal cual y como somos; con nuestros pasados y pecados. Sé que al final sólo somos humanos y como humanos sólo queremos amar y sentir que somos amados.

Una de las cosas que me gusta de poder escribir, es poder dedicarle unas cuantas palabras a aquellos que realmente las merecen, tenerlos en mi vida es mi mayor bendición y siempre escribiría para ellos.


martes, 17 de febrero de 2015

¿Por qué Mr. Shadizzle?

El Mr. Shadizzle es como mi propio nombre secundario. Surgió en una etapa patética en mi vida, sin embargo con el pasar del tiempo se ha convertido en mí.

«Mr.» Es la abreviatura de 'mister' cuyo significado en español es “señor”. «Shadizzle» proviene de 'shady' que se traduce como “oscuro, sombrío...” El «izzle» es una terminación utilizada para darle un sentido más urbano a la palabra, al estilo de Snoop Dog. Sin embargo yo no la use en ese sentido, sino para que fuese un poco más complicado para los demás el recordarlo.

En sí el nombre se traduciría como «Señor oscuro». Podría entenderse como algo satánico, claro está, pero aún así yo nunca lo crearía en ese sentido. Me di ese nombre porque antes de mi «coming out» me sentía alguien deshonesto, alguien que tenía que vivir en oscuridad por temor de que los demás me hicieran más daño del que yo ya me hacía. Aún cuando muchos sospechaban y me maltrataban por eso, prefería que fuesen pocos los que lo hicieran. Dejaba de ser quien era por todos a mi alrededor, eso ya era bastante patético.

Sin embargo, lo que en realidad me llevó a crear ese nombre en parte fue mi familia. Sé que ya he hablado de lo asquerosa que hacían mi vida, pero gracias a ellos surgió el nombre. Debo aclarar que cuando hablo de 'familia' me refiero a tíos y primos, mas no a mis padres o hermanas. La situación para mí era bastante incómoda, pues por alguna extraña razón ellos vivían pendiente de mis redes sociales. Siempre ha sido así, no podía expresarme libremente, pues de todo lo que hacía ellos creaban un gran chisme, ocasionándome problemas a mí con mis padres. Por ello decidí crear un nombre "falso" para poder ser quien quería ser.

Porque aun cuando quería poder decir mis puntos de vistas, sentimientos, etc. Por ellos debía reprimirme. Lo único que siempre quise era sentir esa libertad, poder ser quien yo sentía que era. Cometer mis errores de adolescente, vivir mi vida sin tener que vivir por los demás, es patético no poder ser quien eres por lo que piensen los demás, pero por tu propia familia, es demasiado estúpido.

Aún así siempre trato de ser agradecido, todas estas experiencias al final sólo me han hecho fuerte, o eso es lo que quiero pensar. Quisiera ver todo lo positivo solamente, pero es demasiado fuerte cuando alguien te daña tu juventud. Debo parar de escribir, no quiero recordar más.


Url de Mi coming out

sábado, 14 de febrero de 2015

El amor de mamá.

Madre; aquella fuerte mujer cuando tiene que defender a su hijo y débil cuando las cosas para él no están siendo como ella quisiera que fuesen. Es aquella mujer que por más discusiones que tenga con su hijo nunca lo eligiría después de cualquier persona. Aquella que renuncia a los placeres de la juventud cuando se entera que está embarazada, es esa que da todo lo que esté a su alcance por la felicidad de su hijo.

Sólo una madre sabe lo que es sufrir cuando en la sociedad maltratan o critican a tu hijo, pues ella nunca querrá que su hijo sea juzgado por los demás, nunca querrá que su hijo pase trabajo o viva en tristeza, sólo tu madre es capaz de hacer lo incapaz por tu felicidad. Muchas madres pasan trabajo, muchas madres viven en dolor, algunas simplemente se mantienen firme sólo para dejarte una buena lección, aún así cuando en el camino se le destroza el alma. 

Toda madre quiere un hijo exitoso, pero que sobre todo sea feliz. Por ello, para muchas madres es difícil aceptar ciertas condiciones que pondrían a su hijo en debilidad, tristeza y dolor; ella siempre querrá lo mejor para ti. Pero la realidad es que lo mejor que jamás podrás tener es su amor y apoyo incondicional, eso siempre valdrá mucho más que cualquier cosa en la vida. 

El sentimiento y amor más real proviene de tu madre, o al menos de la mía sí. Antes de comprar algo para ella piensa en ti, en lo que necesitas. Está claro que madre no siempre es la que te trae al mundo, el título de madre se la gana aquella que lo da todo por ti, la que lucha por ti, la que te elige a ti antes que al montón.

Todos en alguna etapa maltratamos a esa hermosa mujer, mayormente por rebeldía; pero cuando estás lejos de ella, cuando entiendes que en el mundo no encontrarás nunca un amor tan puro e incondicional como el de ella, ahí es cuando te das cuenta lo tan bendecido que has sido por tenerla. 

Somos afortunados simplemente con tener a alguien como ella, que se trasnoche contigo cuando estés enfermo, que esté ahí a tu lado cuando tengas miedo, que te critique cuando haces las cosas mal, que te premie cuando lo hagas bien, las madres son el pilar fundamental en nuestra vida, nunca nadie nos enseñará tanto como ella. Tener alguien que se preocupe por ti como lo hace una madre es un privilegio. Lo único necesario es darle el valor que merece, el grado de importancia en nuestra vida que sólo ella puede tener. Nunca deberíamos dejar de demostrarles nuestros sentimientos, quizá ella sabe que la amas, pero no hay nada más bonito que recordárselo cada día, no esperemos que sea muy tarde para entender cuánta falta te hace, o que nunca le dijiste cuánto la amabas. 

Para mí es demasiado difícil ya el simple hecho de no poder estar cerca de ella, aún cuando siempre quise independizarme rápido lo único que quiero es volver al refugio que sólo me dan sus brazos, todos nos equivocamos y peleamos por estupideces, pero la única que siempre estará dispuesta a perdonar es tu madre.

Mami, si tienes la oportunidad de leer esto, lo único que quiero que sepas es lo feliz que me siento de haberte tenido como madre, sé que mi carácter es fuerte, pero mi amor por ti siempre lo será mucho más. Sólo le pido a Dios que te siga dando la fuerza necesaria para seguir educándonos tan bien como hasta ahora lo has hecho, a pesar de la distancia que nos separa ahora todo lo que hago es por ti, así como todo lo que tú haces es por mí. Sabes, todos a tu alrededor deben estar orgulloso de ti, pues has sabido formar de la mejor manera a tus tres tesoros, y eso ha sido tu mejor obra, sabes que te amo y sino lo sabes... pues te amo y nunca podría elegir a alguien más aparte de ti. Estoy orgulloso de ti y sé que también lo estarás de mí. 



viernes, 13 de febrero de 2015

Piedras en el camino.

A lo largo de la vida serán muchas las personas que no creerán en ti, habrán muchas que no querrán que te vaya bien, o que simplemente te quieren ver abajo y nunca avanzar. Sé que he hablado de lo mierda que son las personas, pero aunque no todas son así, encuentro más inspiración en ellas.

Podría ser ridículo, claro está, pero pienso que para soltar todo este rencor que he llevado por varios años debo escribir sobre ello. Sé que es bueno perdonar y todo eso, sólo que para mí no es tan fácil. He convivido con muchas personas así a mi lado, lo que no es más que patético, es decir, para qué tienes que estar ahí si sólo quieres ver a todos caer.

Por más que digan cosas estúpidas me concentro en lo que sé que puedo llegar a ser, en lo que soy ahora y lo mucho que me merezco. También sé que si muchos toman su tiempo para hablar de ti es porque algo estás haciendo bien, si te haces notar de tal manera que a ellos les perturba, es porque vas en el camino correcto. 

Todo el tiempo tomo todo lo que dicen de mí —que no es nada bueno— como palabras de aliento. Que hablen de mí me inspira a seguir adelante, me estimula a seguir haciendo lo que vengo haciendo, que retumben sus mugrosas almas con todo lo que pueda lograr. Es patético que la gente mal gaste su tiempo tratando de hacerte daño, en vez de hacer cosas productivas, como cumplir sus propias metas y sueños. Aún así creo que sin ellas nunca llegaríamos a donde estamos y por más doloroso que puedan ser sus palabras debemos tomarlas para impulsarnos y cada vez con mucha más fuerza.



miércoles, 11 de febrero de 2015

Amigos

Para mí los amigos son esos que nos hacen reír cuando estamos tristes o enojados, los que te apoyan en cada proyecto o meta que te propongas, son quienes están ahí cuando nadie más lo está. Los amigos son esas personas que saben lo que eres capaz de hacer y te sacan lo mejor de ti, saben cuando callar y sólo dejarte hablar para que saques todo lo que llevas adentro, están contigo en tristezas, derrotas y locuras. Son esos a los que más amas en la vida, aquellos que nunca queremos perder. 

Los amigos son esos hermanos que te hacen sentir más vivo de lo que cualquier novio/a te podrá hacer sentir jamás, nos cubren en situaciones incómodas y hacen de terapeutas cuando tenemos problemas con nuestras parejas. 

¿Los amigos se equivocan? Claro que sí, pero no por eso dejan de ser nuestros amigos. Cuando algo se daña no lo botamos, lo arreglamos. Al final todos nos equivocamos y sólo tenemos que superarlo. No podemos permitirnos botar una amistad por un simple tropiezo. 

Soy bendecido de tener grandes amigos a mi lado, las relaciones no se miden por el tiempo que tengamos, sino por todo lo que pasamos y afrontamos juntos, sólo debemos ser leales a ellos, pues nunca querríamos perderlos. No debemos depender de nadie, pero quién no quisiera tener alguien que esté con él en todo momento, con el que te puedas desahogar. 

Sólo basta tomar un respiro, ponerse a pensar en vuestros amigos para así darse cuenta lo muy feliz que te hace estar con ellos y todo lo que harías porque permanecieran a tu lado, estoy feliz y agradecido con mis amigos y sé que grandes cosas lograremos juntos. 

martes, 10 de febrero de 2015

En honor a mi abuela.

Mi abuela, qué no decir de ella. Mi abuela es mi madre elevado al cuadrado, en ella puedo encontrar apoyo si me siento temeroso; es mi amiga y confío plenamente en ella. Para mí es la persona más irreemplazable en mi vida, desde pequeño me ha dado su amor sin igual. Ha sido esa alarma cuando me quedo dormido en días de clases, pero sobre todo es mi mayor ejemplo a seguir. 

La vida ha sido dura con ella, pero con quién no. Lo que me inspira de mi abuela es el poder que tiene para afrontar cada uno de sus problemas. Mi abuela es de esas mujeres que tienen el corazón más grande y noble del universo. Por más que le hagan daño ella simplemente echa todo a un lado y continúa creyendo en todos, dando nuevas oportunidades, realmente quisiera aprender eso de ella. Es mi claro ejemplo de superación, humildad y trabajo duro. A sus tantos años ha pasado por tanto y por ello su mayor deseo es que seamos mucho mejor de lo que ella ha sido, y eso ya es bastante difícil.

Para mí, mi abuela lo merece todo, que continuamente brinde lo mejor de ella a todos por igual, sin esperar nunca algo a cambio, dice mucho que hablar de ella. Lo que más me irrita es ver como muchos interesados la tratan mal, le hacen daño y ella en silencio sólo lo suprime todo y vuelve a creer en ellos, brindándole lo mejor de ella, sin reprochar cualquier cosa del pasado, para mí eso es ser muy bondadoso. Nunca entenderé cómo algunos pueden hacer sufrir a alguien que siempre está  disponible para ayudar. 

Sé que la gente es mierda, que trata como mierda. Pero mi abuela no encaja entre ellas, Siempre estaré muy orgulloso de tenerla a mi lado, me hace feliz que siempre tengamos algo que contarnos, algo porque reír, algo porque llorar. Es bonito siempre tener una razón para volver a casa, y la mía es mi abuela. 

También sé que nada es para siempre, pero mi Dios, te pido que me permitas disfrutarla por mucho tiempo más, ya he sido bendecido con tenerla a mi lado y tenerla como mi más fiel amiga; pero permíteme poder devolverle todo lo que me dio, sobre todo, permite poder hacer que se sienta orgullosa de mí, hacerle saber que todo el sacrificio ha servido para algo, ese es mi mayor sueño. 


Te amo abuela


domingo, 8 de febrero de 2015

Bienvenido el que viene, enterrado el que se va.

Odio pasarme de sensible, sobre todo con cosas tan estúpidas como dejar que el alejamiento de las personas me afecte. Como a todos, muchos me juzgan con sólo verme, y son muy pocos los que se quedan hasta el final. Las personas llegan a ti cuando estás realmente bien, pero no muchos se quedan cuando los necesitas.

Siempre me han dicho que amigos son pocos, pero por alguna jodida razón cuando trato con alguien por algunos días ya los considero amigos míos, lo que es triste, porque me acostumbro a ellos y cuando me dejan a un lado tristemente me afecta demasiado.

Si hay algo que acostumbro ser, es ser orgulloso, yo permito que muchos entren a mi vida, pero apenas salen ya no hay vuelta atrás. Me duele, claro está. Pero primero estoy yo, y no me desprestigio estando detrás de nadie. Mi vida sigue y seguirá, claramente no se detendrá por nadie, ésta es mi propia historia y yo debo elegir quiénes actuarán.

Seas como seas muchos terminan falseándote. «Solían gritar mi nombre, ahora sólo lo susurran» hay mucho poder en esa frase, y esa es la verdad, algunos te considerarán chévere apenas te conocen, pero se terminan alejando de ti, me pasa una y otra vez, sin poder entender por qué sigo eligiendo mal.

Aunque debo admitir que he sido bendecido con mis verdaderos y únicos mejores amigos. Al final es por ellos por quienes me tengo que preocupar. Tengo varios amigos, pero ninguno ha sabido llegar al nivel que ellos están, no dan la misma amistad, y es raro porque en los momentos felices hay demasiada gente a mi lado, pero cuando me siento realmente mal son ellos dos los que normalmente están. Aún así me digo que tengo que actuar como un espejo, dando el mismo trato que a mí me den, porque la verdad es que cada vez que pierdo un elegido tardo tiempo en asimilarlo, y odio que sea así. 

Quisiera simplemente ser más frío, que me importen menos este tipo de cosas, no necesito ni necesitaré que las personas estén ahí por falsedad. Si te considero alguien a quien quiero y simplemente te alejas de mí, pues mis mejores deseos para ti, pues el día que decidas voltear hacia atrás y ya no esté, créeme ese día ya me habrás perdido para siempre.




viernes, 6 de febrero de 2015

Manipulados por el precio del Silencio.

A veces actuamos como personas odiosas y egoístas, utilizando todo alrededor a nuestra propia conveniencia, involucrando las malas acciones de otras personas a nuestro favor, hasta sus propios secretos, sin importar los sentimientos o integridad emocional de esa persona. Actuamos de forma insensible sólo para tenerlos de nuestro lado y actúen como queremos.

Muchas personas guardan secretos por eso mismo, por la falta de sensibilidad, aún existen personas que no aceptan los distintos modos de pensar, y es ridículo. No hay nada más difícil que no ser honesto con los que te aprecian, sólo por miedo de que sean de ese tipo de personas. 

Y es que en todo hay una rivalidad; es por ella que las personas actúan así, utilizando sus mejores jugadas para siempre salir "victoriosos". Cuando alguien sabe algún secreto tuyo por cualquier razón, estás ligeramente en problemas, quizá confías plenamente en ella, pero aún así nunca sabemos cuando las cosas se podrían mostrar como realmente son y usarlo para perjudicarnos, o para su propia conveniencia.

La realidad es que todos en algún momento guardamos un secreto, pero desde el momento en que alguien más se entera debemos empezar a buscar las maneras de que deje de ser un secreto, asumirlo y a la vez asimilarlo para que los demás no nos utilicen como peones en su juego.


jueves, 5 de febrero de 2015

«Aceptamos el amor que creemos merecer»

Frecuentamos a desvalorarnos y perder el tiempo con personas que no nos llenan, o somos simplemente muy pendejos por querer hacer feliz a los demás antes que a nosotros mismos. Cuántas veces no nos pasa esto, estamos por estar y no por querer. No hay amor de por medio, o no como el otro lo espera. 

Quizá confundimos el estar enamorado con sólo una pequeña aventura disfrazada de romance, o que al principio si hayas tenido ese "flechazo intenso" pero que con el tiempo se hizo nada. Tal vez nos dejamos llevar tan rápido por unas simples palabras, sin conocer verdaderamente como son las personas en realidad. Se terminan los primeros meses de ternura y ahí empiezan a conocerse como son realmente, podría ser ésta una de las razones por la que nos va mal en una relación.

Usualmente elegimos personas que nos hacen sentir como mierda, sólo por estar con alguien, bien sea por miedo a estar solos. Nos enamoramos de algunos físicos, que están ahí sólo por un rato, porque la realidad es que todos solemos ser superficiales. No nos fijamos en cómo nos pueden llegar a tratar otras personas sólo por su mala imagen, pero es que quién leería un libro con mala portada.

Ante todos tenemos una autoestima que vuela, pero a la hora de la verdad, desvalorarse estando con alguien sólo para que esté ahí es muestra de la pésima valoración que nos tenemos. A veces solo tenemos que ser egoísta y preocuparse por uno mismo. Primero deberías ser feliz tú, para querer hacer feliz a los demás, porque no ayudamos a alguien estando con él/ella sólo por "estima" a lo que quizá sienta por uno, no funciona así.


miércoles, 4 de febrero de 2015

¿Recuerdos o simples demonios?

Existen muchas formas de sufrir, y cargar con un jodido recuerdo de alguna vivencia de tu pasado que quisieras simplemente suprimir y superar, es una de ellas. Creo que todos cargamos con al menos uno de esos, y que simplemente aparecen cuando menos deberían. También están los que creías superados, como tu más antigua relación, cuyo final no fue tan bonito. 

Y es que han pasado un par de meses ya, y quizá no piensas en esa persona, ni en todo lo que hacían, crees que todo es parte del pasado, hasta que por ironías del destino lo vuelves a ver, o inesperadamente pasa alguien con su perfume, y ahí empieza todo otra vez, los recuerdos vuelven, todo lo que juntos hicieron reaparece en tu cabeza, y todos tus sentimientos se vuelven mierda, literalmente. Quieres volver a vivir todas esas cosas, pero sabes que sería masoquismo de tu parte. ¿Querrías vivir todo lo tormentoso de nuevo?. Por más que quieras "volver a empezar" todo está perdido ya. Sabes que están más rotos que torcidos, y que no existe remedio para olvidar todo el daño que se hicieron.

Muchos parafrasean aquello de “los opuestos se atraen”, pero "lo opuesto" se hace daño también; cuando alguien no piensa como tú, no actúa como tú, no da lo que esperas que de, ahí llegan los problemas, y lo de "los opuestos se atraen" se olvida por el momento. Empiezan a herirse como enemigos, y olvidan el amor que los unió. Sin esperanza de hallar una solución.

También están esas cosas que quizá no fueron tan buenas en tu pasado, y lo tan arrepentido que estás al recordarlas, sólo quisieras tener la oportunidad de destruirlo todo, aún cuando somos jóvenes, y tenemos derechos a equivocarnos. Sólo nos queda obviarlo y aceptarlo, supongo.

Lo deprimente de todo está en que por más que creas ya no pensar en eso, en algún momento inesperado reaparecen como si nada, como si no tuvieras otros problemas ya, la vida sigue siendo dura y te hace lidiar con ese jodido sentimiento de nostalgia que te atrapa y te hace prisionero de él. Estás rotos, pero con la esperanza de encontrar algo que encaje de verdad, que te haga olvidar lo oscuro, sentir esa pasión que te hace sentir vivo y no mirar atrás.



martes, 3 de febrero de 2015

¿Es posible el perdón después de tanto?

A cuántos no les pasa que se topan con personas que los hacen sentir como mierda, que por una u otra razón están ahí por hipocresía, queriendo solamente echar tierra en tu camino. Muchas veces estas personas están en tu propia familia, lo que es... más que ridículo. Me ha pasado, en mi familia siempre han tratado de buscar o "crear" algo en mí para que todos me humillen. Y lo han logrado.

Sólo los miro actuar así y me pregunto, ¿Por qué actuar así? ¿Represento mucha competencia para ellos? Sólo ellos sabrán. Siempre he sido bueno en muchas cosas, y eso no lo toleran, supongo. Y es ahí cuando empiezan a "buscar" cómo hundirme. He sufrido mucho por ellos, claro está, pero no dejo que eso me detenga. Más bien tomo todo lo que me dicen como fuerza para seguir adelante, y sé que podrían volver a mí, y yo no sé si estaré ahí.

Aún así siempre me cuestiono si estas personas merecen segundas oportunidades, o si debería perdonar y olvidar las cosas que han hecho para destruirme en el pasado. A diario me pregunto si soy capaz de perdonar y olvidar toda la basura que en mi camino solían echar. 

En un 90% las personas te consideran "buenas" por ciertas cosas que suelas hacer, sin embargo, encuentran un solo "defecto" en ti y lo echan todo a la mierda, y es increíble como algo que nunca eliges, sólo llevas en ti muchos no lo puedan aceptar, es terriblemente triste, pero más triste son todas las humillaciones que te hacen pasar, porque digo, todos somos seres humanos a fin de cuenta, todos nos equivocamos, todos somos diferentes, biológicamente iguales, psicológicamente diferentes. 

Es insoportable verlos actuar así, está bien que no te apoyen, pero para qué hacer daño, a caso, ¿los hará sentir bien con respecto a lo patéticas que son sus vidas? Después de todo admito que quisiera poder perdonar y seguir adelante, pero pensar en lo idiota que han sido me hace hervir la sangre, y quisiera que no tuvieran ese poder en mí, pero siento odiarlos. 


Qué opinas tú, ¿podrías olvidarlo todo y ya, seguir como si nada?

lunes, 2 de febrero de 2015

¿Apoyar la diversidad?

Es increíble el nivel de falta de conciencia de muchas personas, la gran mayoría te juzga por cosas que según ellos son “inhumanas”, y es cuando meten sus uñas, y te hieren. Para muchos ser homosexual, bisexual o transexual es un desafío, algunos lo tratan de ocultar, resolver como si fuera un "problema", o hasta a automedicar. Todo esto por una sola razón; la humillación, porque es lo único que recibes por parte de los que creen que eres así por capricho, sólo me pregunto, quién sería capaz de "elegir" amar a alguien de su mismo sexo, para que todos a su alrededor lo traten mal, recibir constante acoso y humillaciones, ser rechazado por la iglesia, o peor aún que tus propios padres sientan que los has defraudado, que no sirves para nada. Ahora bien, ¿quién eligiría ser homosexual si tiene que sufrir todo esto?. 

Se entiende que éste es un gran tabú, pero ya estamos en el siglo XXI, tenemos que aceptar las diversidades, es triste que los padres (pilares fundamentales en nuestra vida) se decepcionen de nosotros, y hasta de ellos mismos, porque sienten que "fracasaron" como padres, y no es así, "fracasas" como padre cuando no apoyas a tu hijo, cuando no lo defiendes. Más bien debes sentirse orgulloso, que un hijo tenga la valentía y la fuerza de contártelo, es porque confía plenamente en ti, y sólo busca tu apoyo, es difícil, pero no se puede ser quién no se es. Existen padres, y es increíble, que prefieren más un buen estatus, que la felicidad de sus propios hijos, muchos temen el qué dirán los vecinos en vez de qué siente su hijo, cómo se siente con respecto a sí mismo, y qué es lo que realmente necesita, porque humillaciones y desprecios, claramente no lo es. 

No juzguemos y no juguemos a ser Dios. Por alguna razón se olvidan del "Dios ama a todos sus hijos" cuando alguien es homosexual. La igualdad es un derecho que todos debemos tener. Apoyar y amar es todo lo que debemos hacer.


apoyo eso

domingo, 1 de febrero de 2015

¿Amor a primera vista o flechazos de un día?

A cuántos no les ha pasado que van por la calle, metro o autobús, y pasa equis persona, pero que no es una "equis persona" pues ha sabido llamar tu atención, a tal punto que serías capaz de hacer lo que fuera por saber al menos cómo se llama. Te sientes sumamente atraído por esta persona. Y quieres aprovechar el momento al máximo, pues la probabilidad de que no lo vuelvas a ver está por encima del 90%. No dejas de mirarlo, pero no sabes qué decir. Hay situaciones también, en las que se ven mutuamente, hasta se echan "sonrisas nerviosas" el uno al otro, pero sucede que estás acompañado de alguien, y quisieras que no estuviera ahí pero lo está, y por simple "educación" no haces nada. Entonces lo dejas ir, arrepentido, porque es más posible que te quedes calvo a que te vuelvas a cruzar con esa persona. Pero después de todo esto... ¿Creen ustedes que alguno de sus flechazos del día se atreva a saludarlos, o que le atraigas también? 


Bienvenidos a mi blog.

Mi único fin con este blog es compartir mis opiniones, estados de ánimos, vivencias y experiencias  con todos ustedes. También trataré de poco a poco irles mostrando algunas frases de lo que quisiera fuera mi primer libro, espero poder gustarles a todos! 
Con cariño, Edwin David.