martes, 12 de mayo de 2015

Una nueva luz.

Algunos dicen que después de la tormenta sale el sol, otros piensan que después de tantas decepciones al final llega alguien que haga que todo valga la pena. Como humanos soñamos con amor, aún después de tantos tropiezos. Vivimos con la esperanza de encontrar a alguien a la medida, alguien con el que no te de pena tus imperfecciones, sino que sientas puedas ser quien de verdad eres sin que te importe mucho.

Es bonito respirar la dulzura del amor, que alguien constantemente te muestre de diferentes formas que quiere estar contigo y que te desea conquistar. Es bonito estar con alguien con el que puedas sacar a demostrar cada parte que te hacen ser quien eres. Esas pequeñas bromas, esos pequeños detalles. Alguien en el que confías plenamente y alguien al que no te daría pena mostrar. Es un sentimiento único que todos merecemos vivir, pero sobretodo un sentimiento que debemos saber cuidar y fortalecer.

Algunas personas piensas que ir despacio y con mucho tiempo es la clave para el éxito en sus relaciones. Sin embargo sigo pensando que el tiempo no hace lo que eres o lo que tienes. Son cada una de las vivencias y momentos juntos los que valen la pena ser contados. No es cuestión de los días que lleven, sino de las risas que son capaces de causar en los otros. No es cuestión de creer querer estar con alguien, sino de nunca querer dejarle ir. Quizá suene apresurado todo, pero a mi manera me he dado cuenta lo apegado que a ti me he vuelto, sé que te elegiría un montón de veces más y que disfruto cada instante que a tu lado sólo podría pasar.